Este amor imposible...
me ha hecho reflexionar;
me he dado cuenta...
de que éste amor virtual...
es un mundo de ilusiones…
sin dejar ver claro... mi realidad.
Mi realidad es otra,
y no la quiero engañar...
seguiré afrontando mi vida
aunque sea...una vez más.
En un mundo irreal...
me sumergí un día...
y a consecuencia de ello,
están sufriendo tu alma y la mía,
una experiencia difícil de olvidar,
y... que hay personas...
que, pueden pasarlo mal.
Me cuesta escribir lo que pienso...
porque se, que es mi sentencia final...
pero... tengo que ser consciente
de que a nadie quiero dañar.
Un amor, surgido de la nada
un amor... a distancia...
esas consecuencias a veces...
te hacen sufrir,
se envenena el alma...
y yo... así... no quiero vivir.
Me quedaré en la penumbra...
recordando...
lo que puedo haber sido...
Y... no fue
unos días felices...
que jamás olvidaré.
Vida ingrata... ésta eres tú,
no me hagas mas daño
deja ya, de hacerme sufrir...
si sabes que es imposible
porque revives en mí...
unos bonitos sentimientos
que nunca... podré compartir.
martes 29 de septiembre de 2009
miércoles 29 de octubre de 2008
JOAQUIN Y SERAFIN ALVAREZ QUINTERO
Es posible que se haya escrito todo o casi todo de mis paisanos, los ilustres escritores D. Joaquin y D. Serafin Alvrez Quintero, hombres cultos nacido en mi pueblo Utrera, este pueblo olvidado de la campiña sevillana.No voy a narrar su biografia, pues por la red, pululan centenares de biografias e historias de estos dos comediografos, con los cuales nos hemos reido todos con su obras de teatros.
Lo que si voy es a colocar un poema suyo, que quizas sea una de sus facetas menos conocidas.
Este poema al rio Guadalquivir, quisiera
dedicarselo a una pequeña, de padres de Quesada, precisamente, pueblo donde nace este portentoso rio, pero sevillana y utrerana por nacimiento, acogida y seguramente por conviccion.
dedicarselo a una pequeña, de padres de Quesada, precisamente, pueblo donde nace este portentoso rio, pero sevillana y utrerana por nacimiento, acogida y seguramente por conviccion.Para tí pequeña Rebeka.
En su nacimiento, en Cazorla.
¡Detente aquí, viajero! En estas peñas
nace el que es y será rey de los ríos,
entre pinos gigantes y bravíos,
que arrullan su nacer y ásperas breñas.
El reflejo otro tiempo las enseñas,
las armas, los corceles y atavíos
de razas imperiosas, cuyos bríos
postráronse en sus márgenes risueñas
ensancha entre olivos y trigales,
y al mar corre a rendirle sus cristales.
Mas coma lleva sal de Andalucía,
sus aguas vuelve a las del mar iguales,
para llegar mas lejos todavía...
Y así van sus caudales,
triunfantes en el seno de las olas,
a las playas de América españolas.
lunes 18 de febrero de 2008
NACIMIENTO DE REBEKA
Ayer dia 17 de febrero a las 16:36, nuestra amiga Vir, dió a luz una preciosa niña de nombre Rebeka, con un peso de 3,500 kg.
Felicidades y enhorabuena a los nuevos padres Fran y Vir.
Vir te esperamos pronto por aqui y colocando fotos de tu hija.
Besos.
Felicidades y enhorabuena a los nuevos padres Fran y Vir.
Vir te esperamos pronto por aqui y colocando fotos de tu hija.
Besos.
miércoles 9 de enero de 2008
LONGINO
Ya se acerca la Semana Santa, y pensando en ella hoy pues he leido un articulo
en la prensa que este va a ser un trimestre laboral muy corto, pues creo recordar que desde Reyes a Domingo de Ramos hay solamente sesenta y tantos dias. Como decia, pensando en ella, he recordado que en la Hermandad a la que pertenezco hay un personaje que se llama Longino.
Pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y seguidamente salió sangre y agua.
Y el que lo vio, da testimonio, y su testimonio es veraz, él sabe que dice la verdad, para que vosotros creáis.
Pues todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura:
«No se le romperá hueso alguno».
Y también otra Escritura dice: «Verán al que traspasaron».
Evangelio según San Juan, 19,34-37
En el paso de Misterio de la Hermandad, además del Titular el
Stmo Cristo del Amor, existen dos figuras que lo acompañan, Maria Magdalena y Longino, en el momento de sacar la lanza del costado de Jesús.
¿Pero qué sabemos de este ultimo personaje?. Pues manos a la obra me he dedicado a documentarme sobre este centurión romano, y esto es un breve resumen de lo que he podido encontrar.
El nombre de este centurión era Gayo Casio, y asistió a la crucifixión como representante oficial del procónsul, Poncio Pilatos. Las cataratas que tenía en los ojos impedían a este veterano soldado tomar parte en las batallas con su legión, y en lugar de ello, se ocupaba de informar acerca del panorama político y religioso de Jerusalén.
Durante dos años, Gayo Casio había observado e investigado las actividades de un tal Jesús de Nazaret, el cual decía ser el Mesías y daba la impresión de negar la autoridad de la ocupación romana de Israel.
El centurión romano observó como los legionarios llevaban a cabo la ejecución de Jesucristo y al igual que ellos, se sintió impresionado por la valentía, la dignidad y la compostura del nazareno en la cruz.
Isaías había profetizado en relación al Mesías: «No se le romperá hueso alguno». Anás, el anciano consejero del Sanedrín, y Caifás, el Sumo Sacerdote, pretendían
mutilar el cuerpo de Cristo a fin de probar ante el pueblo que Jesús no era el Mesías, sino un simple hereje y un potencial usurpador de su propio poder.
Las horas pasaban y este hecho les proporcionó la excusa que necesitaban, ya que Anás era una autoridad en lo que a la ley se refiere, y la ley judía decretaba que ningún hombre debía ser ejecutado el día del Sabbath. Sin pensárselo dos veces, solicitaron a Poncio Pilatos que les concediera la autoridad para quebrar los huesos del hombre crucificado, a fin de que muriera el viernes por la noche.
Al objeto de cumplir este propósito, un grupo de la guardia del templo fue enviado al monte de Gólgota.
En el momento en que los enviados del templo se dirigían al Gólgota, llevaban la Lanza en nombre del hijo de Herodes el Grande, en calidad de símbolo de la autoridad para quebrar los huesos de Jesucristo.
Cuando el grupo del templo llegó al escenario de la crucifixión,
los romanos se volvieron de espaldas manifestando su repugnancia. Tan sólo Gayo Casio fue testigo de la escena en que los soldados aporrearon y aplastaron los cráneos y los miembros de Gestas y Dimas, los ladrones que estaban clavados en sendas cruces levantadas a ambos lados de la de Jesucristo.
El centurión romano se sintió tan espantado ante la brutal mutilación de los cadáveres de los dos ladrones y tan conmovido ante la resignación humilde y valerosa de Cristo a la crucifixión que decidió proteger el cuerpo del nazareno.
El centurión guió a su caballo hasta la gran cruz del centro y clavó la Lanza entre la cuarta y la quinta costilla del nazareno. Esta forma de clavar la Lanza era la que se empleaba en el campo de batalla cuando querían asegurarse de que un enemigo herido había muerto; porque la sangre no fluye de un cuerpo sin vida. Aun así «seguidamente salió sangre y agua».
No se sabe si el veterano oficial arrebató el talismán del poder de las manos del capitán israelí para hacer lo que hizo, o si llevó a cabo esta acción de misericordia con su propia Lanza. No hay prueba histórica alguna que deje constancia del arma que utilizó para cumplir sin darse cuenta la profecía de Ezequiel: «Verán al que traspasaron». A Gayo Casio, el cual había llevado a cabo un acto marcial con la compasiva intención de proteger el cuerpo de Cristo, se le empezó a conocer con el nombre de, Longino, el hombre de la Lanza. Se convirtió al cristianismo, y los primeros miembros de esta religión en Jerusalén empezaron a venerarle como héroe, como santo.
en la prensa que este va a ser un trimestre laboral muy corto, pues creo recordar que desde Reyes a Domingo de Ramos hay solamente sesenta y tantos dias. Como decia, pensando en ella, he recordado que en la Hermandad a la que pertenezco hay un personaje que se llama Longino.Pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y seguidamente salió sangre y agua.
Y el que lo vio, da testimonio, y su testimonio es veraz, él sabe que dice la verdad, para que vosotros creáis.
Pues todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura:
«No se le romperá hueso alguno».
Y también otra Escritura dice: «Verán al que traspasaron».
Evangelio según San Juan, 19,34-37
En el paso de Misterio de la Hermandad, además del Titular el
Stmo Cristo del Amor, existen dos figuras que lo acompañan, Maria Magdalena y Longino, en el momento de sacar la lanza del costado de Jesús.¿Pero qué sabemos de este ultimo personaje?. Pues manos a la obra me he dedicado a documentarme sobre este centurión romano, y esto es un breve resumen de lo que he podido encontrar.
El nombre de este centurión era Gayo Casio, y asistió a la crucifixión como representante oficial del procónsul, Poncio Pilatos. Las cataratas que tenía en los ojos impedían a este veterano soldado tomar parte en las batallas con su legión, y en lugar de ello, se ocupaba de informar acerca del panorama político y religioso de Jerusalén.
Durante dos años, Gayo Casio había observado e investigado las actividades de un tal Jesús de Nazaret, el cual decía ser el Mesías y daba la impresión de negar la autoridad de la ocupación romana de Israel.
El centurión romano observó como los legionarios llevaban a cabo la ejecución de Jesucristo y al igual que ellos, se sintió impresionado por la valentía, la dignidad y la compostura del nazareno en la cruz.
Isaías había profetizado en relación al Mesías: «No se le romperá hueso alguno». Anás, el anciano consejero del Sanedrín, y Caifás, el Sumo Sacerdote, pretendían
mutilar el cuerpo de Cristo a fin de probar ante el pueblo que Jesús no era el Mesías, sino un simple hereje y un potencial usurpador de su propio poder.Las horas pasaban y este hecho les proporcionó la excusa que necesitaban, ya que Anás era una autoridad en lo que a la ley se refiere, y la ley judía decretaba que ningún hombre debía ser ejecutado el día del Sabbath. Sin pensárselo dos veces, solicitaron a Poncio Pilatos que les concediera la autoridad para quebrar los huesos del hombre crucificado, a fin de que muriera el viernes por la noche.
Al objeto de cumplir este propósito, un grupo de la guardia del templo fue enviado al monte de Gólgota.
En el momento en que los enviados del templo se dirigían al Gólgota, llevaban la Lanza en nombre del hijo de Herodes el Grande, en calidad de símbolo de la autoridad para quebrar los huesos de Jesucristo.
Cuando el grupo del templo llegó al escenario de la crucifixión,
los romanos se volvieron de espaldas manifestando su repugnancia. Tan sólo Gayo Casio fue testigo de la escena en que los soldados aporrearon y aplastaron los cráneos y los miembros de Gestas y Dimas, los ladrones que estaban clavados en sendas cruces levantadas a ambos lados de la de Jesucristo.El centurión romano se sintió tan espantado ante la brutal mutilación de los cadáveres de los dos ladrones y tan conmovido ante la resignación humilde y valerosa de Cristo a la crucifixión que decidió proteger el cuerpo del nazareno.
El centurión guió a su caballo hasta la gran cruz del centro y clavó la Lanza entre la cuarta y la quinta costilla del nazareno. Esta forma de clavar la Lanza era la que se empleaba en el campo de batalla cuando querían asegurarse de que un enemigo herido había muerto; porque la sangre no fluye de un cuerpo sin vida. Aun así «seguidamente salió sangre y agua».
No se sabe si el veterano oficial arrebató el talismán del poder de las manos del capitán israelí para hacer lo que hizo, o si llevó a cabo esta acción de misericordia con su propia Lanza. No hay prueba histórica alguna que deje constancia del arma que utilizó para cumplir sin darse cuenta la profecía de Ezequiel: «Verán al que traspasaron». A Gayo Casio, el cual había llevado a cabo un acto marcial con la compasiva intención de proteger el cuerpo de Cristo, se le empezó a conocer con el nombre de, Longino, el hombre de la Lanza. Se convirtió al cristianismo, y los primeros miembros de esta religión en Jerusalén empezaron a venerarle como héroe, como santo.
miércoles 19 de diciembre de 2007
DECISIONES
Decididamente, y es una cosa que creo no tiene duda alguna, es lo difícil y complicado que es tomar una decisión. Siempre hay que sopesar los pros y los contras, pero aun así, nunca sabremos, si es o será la decisión acertada.
Cuando estas decisiones son acertadas, todo va viento en popa, y nuestro parecer hace que cada momento sea mejor cada día. Pero si la decisión tomada no ha sido la acertada,

siempre pensamos que mejor, haber tomado por ese o aquel camino, porque por el que hemos tomado, se nos hace cuesta arriba y puede ser incomodo en todos los aspectos.
Pero si hay una cosa, que creo que si es importante, jamás arrepentirnos de dicha decisión, pues en el momento que lo hicimos, fue o creímos que era lo mejor. Si no lo hacemos así, nuestra vida puede ser un valle de lagrimas, y a posteriori, nos puede dañar nuestra decisión de tomar otros caminos por la vida.
Quizás esté equivocado, o posiblemente no, pero es mi pensamiento y mi parecer. Por que como dijo alguien, “lo importante no es contar cuantas veces te caes, sino cuantas te levantas” y como dijo F. Nietzsche: "Lo que no me mata me hace más fuerte"
Cuando estas decisiones son acertadas, todo va viento en popa, y nuestro parecer hace que cada momento sea mejor cada día. Pero si la decisión tomada no ha sido la acertada,
siempre pensamos que mejor, haber tomado por ese o aquel camino, porque por el que hemos tomado, se nos hace cuesta arriba y puede ser incomodo en todos los aspectos.
Pero si hay una cosa, que creo que si es importante, jamás arrepentirnos de dicha decisión, pues en el momento que lo hicimos, fue o creímos que era lo mejor. Si no lo hacemos así, nuestra vida puede ser un valle de lagrimas, y a posteriori, nos puede dañar nuestra decisión de tomar otros caminos por la vida.
Quizás esté equivocado, o posiblemente no, pero es mi pensamiento y mi parecer. Por que como dijo alguien, “lo importante no es contar cuantas veces te caes, sino cuantas te levantas” y como dijo F. Nietzsche: "Lo que no me mata me hace más fuerte"
domingo 30 de septiembre de 2007
BANDOLERO DIEGO CORRIENTES
Pasando el otro dia por lo que se llama la Venta de Diego corriente, me acordé del famoso bandolero del siglo XVIII, nacido en mi localidad. asi que me puse a ver cosas sobre este paisano.
Se trata del bandolero más célebre del siglo XVIII. Nació el 20 de agosto de 1757 en la localidad sevillana de Utrera bautizado el 28 del mismo mes por el
presbítero de la Iglesia de Santiago el Mayor D. Sebastián Montilla, tomando el nombre de Diego Francisco José Bernardo, hijo legitimo de Diego Corrientes y de Isabel Mateos. Fueron sus padrinos Francisco Santa Ana y Josefa Guerra y murió en la horca en 1781. Fue protagonista de numerosos romances que lo convirtieron en un héroe popular. Se dice que nunca llegó a matar a nadie y que se caracterizó por ser salteador de caminos, cuatrero, amante de doncellas y
generoso con los más desfavorecidos. Sus historias cautivaron al pueblo llano.
Era jornalero del campo y, por injusticias sufridas, comenzó sus correrías allá por el año 1778, siendo su zona de actividad las provincias de Sevilla y Badajoz. Se dice que en el camino Real de Sevilla a Madrid asaltó más de mil diligencias.
La clave de su éxito se basó en su habilidad para burlar a sus perseguidores. Primero se ganaba la simpatía de aquellos que vivían en los cortijos situados en las zonas en las que tenía previsto actuar. Así, Diego se aseguraba siempre la ruta de huida con caballos frescos cada vez que era perseguido repartiendo parte de sus ganancias entre los más desfavorecidos y resolviéndoles algunos asuntos personales de injusticia frente a los más poderosos.
Su popularidad entre la población cada vez era mayor y el rey Carlos III nombró como juez especial para la represión del bandolerismo al famoso don Francisco de Bruna y Ahumada, quien a partir de 1780 pone todos los medios disponibles para la captura del bandolero.
Cierto día , en un lugar llamado La Torre, cerca de Utrera, Diego sorprendió a Don Francisco de Bruna paseando en su carruaje junto a otros personajes y mandó que bajasen:
-Señor alcalde del crimen, me he enterado de que usía presume de que será capaz de capturarme.
-Sí, y de ahorcarte cuando te capture.
-Entonces tendré que perdonarle la vida para que pueda cumplir su promesa.
Ordenó que todos subiesen al carro, y sin bajar del caballo colocó su bota izquierda en la ventanilla para que Don Francisco se la abrochase.
Desde entonces se entabló una lucha terrible entre el juez y el bandolero. Don
Francisco mandaba todos los días escuadrones de soldados a la sierra para que acabasen con los bandoleros, pero no podían capturar a Diego.
La rabia y el odio obligaron a Don Francisco a publicar un pregón en el que prometía cien piezas de oro a quien entregase a Diego vivo o muerto y se distribuyó impreso por todos los pueblos de Andalucía.
Una noche llamaron a la puerta de la casa de Don Francisco, a quien asistía una vieja criada:
-Dígale al juez que traigo noticias del paradero del bandido Diego Corrientes.
-El juez ya está dormido, pero se lo comunicaré.
Rápidamente se levantó el juez y ordenó a la vieja que hiciese pasar al visitante.
Entró el hombre que venía envuelto en una capa. Cuando estuvo a solas delante de Don Francisco, se soltó la capa y abriéndola dejó ver un trabuco que apuntaba directamente a la cabeza del juez, quien enseguida reconoció a Diego.
-Volvemos a encontrarnos, señor. Me he enterado en Utrera que usía ha echado un bando prometiendo cien piezas de oro a quien presente a Diego Corrientes, vivo o muerto. Y como me hace falta el dinero para pagar a mi cuadrilla, pues he venido a presentar a Diego Corrientes vivo. Entrégueme las cien monedas del premio prometido.
Y ante el razonamiento del trabuco, el juez le entregó las cien monedas.
-Si usted es capaz de amarrarme, ya me tiene preso. Pero no se acerque mucho no se vaya a disparar el trabuco de matar lobos.
Como Don Francisco no se atrevía a acercarse, Diego concluyó:
-Está visto que usía no quiere detenerme, así que entiendo que me deja libre.
Y riendo la burla escapó Diego a toda velocidad, llevándose las cien monedas y cuando don Francisco pudo salir a la calle pidiendo auxilio, Diego ya estaba muy lejos, habiendo conseguido abrir las puertas de las murallas de la ciudad, pues sus hombres habían dominado a los guardas que las custodiaban.
Con el tiempo toda su partida de bandoleros va siendo apresada y ejecutados en Sevilla. Diego huye a Portugal, y hasta allí le persigue el gobernador de Sevilla al frente de 20 alguaciles y una compañía de infantería portuguesa al mando del capitán Arias. Tras una larga y valiente resistencia y por la falta de munición, es apresado y trasladado a Sevilla, donde es juzgado y condenado a ser arrastrado hasta el patíbulo donde sería ahorcado.
Fue ajusticiado en la Plaza de San Francisco (Sevilla) y su cadáver se descuartizó según costumbre, enviando a cada una de las provincias de Jaén, Córdoba y Huelva, donde había hecho sus principales fechorías. Su cabeza se puso en la Puerta de Osario (Sevilla), de donde a los pocos días fue llevada para que la enterraran en la bóveda de la Iglesia de San Roque.
A finales del siglo XX, cuando se procedió a la limpieza de la bóveda de la iglesia de San Roque, apareció una calavera en buen estado, sin ningún cuerpo, y que tenía clavado un garfio de hierro en lo alto del cráneo, como se solían colgar las cabezas de los ajusticiados en siglos pasados. Pero en la noche siguiente al hallazgo unos muchachos rompieron la valla de madera que tapaba las obras de desescombro y se llevaron la calavera. Según contaban algunos vecinos del barrio, los muchachos la habían utilizado para jugar a la pelota, quedando destruida.
También cuenta la leyenda que una dama de noble linaje llegó a la ciud
ad de Sevilla haciéndose pasar por la Marquesa de Becerril. Decía que era hija del rey Felipe V y que Diego Corrientes era su nieto.
presbítero de la Iglesia de Santiago el Mayor D. Sebastián Montilla, tomando el nombre de Diego Francisco José Bernardo, hijo legitimo de Diego Corrientes y de Isabel Mateos. Fueron sus padrinos Francisco Santa Ana y Josefa Guerra y murió en la horca en 1781. Fue protagonista de numerosos romances que lo convirtieron en un héroe popular. Se dice que nunca llegó a matar a nadie y que se caracterizó por ser salteador de caminos, cuatrero, amante de doncellas y
generoso con los más desfavorecidos. Sus historias cautivaron al pueblo llano.Era jornalero del campo y, por injusticias sufridas, comenzó sus correrías allá por el año 1778, siendo su zona de actividad las provincias de Sevilla y Badajoz. Se dice que en el camino Real de Sevilla a Madrid asaltó más de mil diligencias.
La clave de su éxito se basó en su habilidad para burlar a sus perseguidores. Primero se ganaba la simpatía de aquellos que vivían en los cortijos situados en las zonas en las que tenía previsto actuar. Así, Diego se aseguraba siempre la ruta de huida con caballos frescos cada vez que era perseguido repartiendo parte de sus ganancias entre los más desfavorecidos y resolviéndoles algunos asuntos personales de injusticia frente a los más poderosos.
Su popularidad entre la población cada vez era mayor y el rey Carlos III nombró como juez especial para la represión del bandolerismo al famoso don Francisco de Bruna y Ahumada, quien a partir de 1780 pone todos los medios disponibles para la captura del bandolero.

Cierto día , en un lugar llamado La Torre, cerca de Utrera, Diego sorprendió a Don Francisco de Bruna paseando en su carruaje junto a otros personajes y mandó que bajasen:
-Señor alcalde del crimen, me he enterado de que usía presume de que será capaz de capturarme.
-Sí, y de ahorcarte cuando te capture.
-Entonces tendré que perdonarle la vida para que pueda cumplir su promesa.
Ordenó que todos subiesen al carro, y sin bajar del caballo colocó su bota izquierda en la ventanilla para que Don Francisco se la abrochase.
Desde entonces se entabló una lucha terrible entre el juez y el bandolero. Don
Francisco mandaba todos los días escuadrones de soldados a la sierra para que acabasen con los bandoleros, pero no podían capturar a Diego.La rabia y el odio obligaron a Don Francisco a publicar un pregón en el que prometía cien piezas de oro a quien entregase a Diego vivo o muerto y se distribuyó impreso por todos los pueblos de Andalucía.
Una noche llamaron a la puerta de la casa de Don Francisco, a quien asistía una vieja criada:
-Dígale al juez que traigo noticias del paradero del bandido Diego Corrientes.
-El juez ya está dormido, pero se lo comunicaré.
Rápidamente se levantó el juez y ordenó a la vieja que hiciese pasar al visitante.
Entró el hombre que venía envuelto en una capa. Cuando estuvo a solas delante de Don Francisco, se soltó la capa y abriéndola dejó ver un trabuco que apuntaba directamente a la cabeza del juez, quien enseguida reconoció a Diego.

-Volvemos a encontrarnos, señor. Me he enterado en Utrera que usía ha echado un bando prometiendo cien piezas de oro a quien presente a Diego Corrientes, vivo o muerto. Y como me hace falta el dinero para pagar a mi cuadrilla, pues he venido a presentar a Diego Corrientes vivo. Entrégueme las cien monedas del premio prometido.
Y ante el razonamiento del trabuco, el juez le entregó las cien monedas.
-Si usted es capaz de amarrarme, ya me tiene preso. Pero no se acerque mucho no se vaya a disparar el trabuco de matar lobos.
Como Don Francisco no se atrevía a acercarse, Diego concluyó:
-Está visto que usía no quiere detenerme, así que entiendo que me deja libre.
Y riendo la burla escapó Diego a toda velocidad, llevándose las cien monedas y cuando don Francisco pudo salir a la calle pidiendo auxilio, Diego ya estaba muy lejos, habiendo conseguido abrir las puertas de las murallas de la ciudad, pues sus hombres habían dominado a los guardas que las custodiaban.
Con el tiempo toda su partida de bandoleros va siendo apresada y ejecutados en Sevilla. Diego huye a Portugal, y hasta allí le persigue el gobernador de Sevilla al frente de 20 alguaciles y una compañía de infantería portuguesa al mando del capitán Arias. Tras una larga y valiente resistencia y por la falta de munición, es apresado y trasladado a Sevilla, donde es juzgado y condenado a ser arrastrado hasta el patíbulo donde sería ahorcado.
Fue ajusticiado en la Plaza de San Francisco (Sevilla) y su cadáver se descuartizó según costumbre, enviando a cada una de las provincias de Jaén, Córdoba y Huelva, donde había hecho sus principales fechorías. Su cabeza se puso en la Puerta de Osario (Sevilla), de donde a los pocos días fue llevada para que la enterraran en la bóveda de la Iglesia de San Roque.A finales del siglo XX, cuando se procedió a la limpieza de la bóveda de la iglesia de San Roque, apareció una calavera en buen estado, sin ningún cuerpo, y que tenía clavado un garfio de hierro en lo alto del cráneo, como se solían colgar las cabezas de los ajusticiados en siglos pasados. Pero en la noche siguiente al hallazgo unos muchachos rompieron la valla de madera que tapaba las obras de desescombro y se llevaron la calavera. Según contaban algunos vecinos del barrio, los muchachos la habían utilizado para jugar a la pelota, quedando destruida.
También cuenta la leyenda que una dama de noble linaje llegó a la ciud
ad de Sevilla haciéndose pasar por la Marquesa de Becerril. Decía que era hija del rey Felipe V y que Diego Corrientes era su nieto.El 17 de junio de 1999 un artículo aparecido en un periódico y firmado por un jurista confirmaba las irregularidades sufridas en la extradición de Diego Corrientes por parte de la Justicia portuguesa. Pero así es la historia: el Poder manda sobre la Justicia y el poder de Francisco de Bruna era tan grande como el odio que sentía hacia Diego Corrientes.
sábado 4 de agosto de 2007
SOLEDAD
Cuantas veces te preguntas ¿qué hace aquí?.Lo principal y primordial es sentirte bien contigo mismo, la familia la tienes ahí, los amigos igualmente, aunque quizás se diluyen en un mar de confusión y a veces de egoísmo, otras en cambio te apoyan. Pero ves esta sociedad, como cada uno camina hacia sus propios intereses, como la ley del mas fuerte gana cada día mas adeptos, como se pisotean unos a otros para intentar a llegar a algún sitio, posiblemente se queden al principio o a mitad de camino.
Entonces es cuando nos colocamos nuestra armadura, para que nadie entre en nuestras vidas, para que nadie pueda perforarte y hacerte daño, para que nadie en definitiva se aproveche de tus debilidades, es cuando mas te sumes en tu soledad.
En esta soledad, en la cual siempre me he sumido, y a la cual siempre vuelves. Tú soledad, esa soledad, que no cambias por nada, donde en verdad eres tú, y de donde siempre sales fortalecido para afrontar el día a día, esa soledad que nunca te abandona, esa soledad que no deja de quererte y amarte, esa soledad que siempre está ahí cuando la necesitas.
Hay a quien esa misma soledad le agobia, la mata, la detesta, pero siempre me pregunto, ¿En verdad han encontrado su soledad?
Esa soledad contigo mismo, donde tus pensamientos fluyen de manera espontánea, donde a veces tus problemas ya no son problemas, sino simples anécdotas.
¿Tenéis vuestra propia soledad?
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